Doña Martina, la voz que nace en Tlaxco Matlapa y abraza a todo un pueblo
- CV Noticias
- 9 feb
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En la comunidad indígena de Tlaxco, municipio de Matlapa, entre cerros, caminos de piedra y silencios largos, vive una mujer cuya voz hoy se escucha mucho más allá de la sierra.

Su nombre es Martina Ramírez Martínez, tiene 63 años, es consejera electa del Instituto de Desarrollo de los Pueblos Indígenas (INDEPI) y, sin proponérselo, se ha convertido en un símbolo de valentía y esperanza.
Conocida en redes sociales como “Doña Martina”, esta mujer indígena ha logrado reunir más de 20 mil seguidores en TikTok en apenas un mes, no con discursos elaborados, sino con palabras nacidas de la verdad, de la pobreza, del dolor y de la dignidad. Habla como vive: de frente, sin miedo y con el corazón en la mano.
“Yo no soy licenciada, ni abogada, ni maestra; soy una mujer pobre”, dice con orgullo. Y en esa frase resume una vida entera de lucha. Martina no se avergüenza de sus raíces, de sus huaraches ni de su vestido tradicional. Al contrario, los porta como bandera mientras recuerda que los pueblos indígenas sí valen, sí sirven y sí tienen voz.
La historia de Doña Martina también está marcada por la responsabilidad y el amor. Es viuda y hoy cuida de cinco nietos: tres que fueron abandonados por una de sus hijas y dos más que quedaron huérfanos tras la muerte de su madre. Aun así, no se rinde. “Como abuela, sigo adelante para mantener a mis nietos”, afirma, con la misma firmeza con la que defiende a su gente.
Su nombramiento como consejera electa del INDEPI llegó en uno de los momentos más difíciles de su vida, cuando se encontraba hospitalizada. Pero ni la enfermedad ni el cansancio la detuvieron. Aceptó el cargo convencida de que su voz puede abrir caminos para las comunidades indígenas de Matlapa y de todo el estado.
Doña Martina habla español y lengua indígena, y no oculta ninguno de sus mundos. En sus transmisiones, se dirige a México y al mundo entero, convencida de que la verdad no necesita títulos ni estudios para ser escuchada. “Yo no tengo miedo, yo hablo con la verdad”, repite, mientras miles de personas la escuchan y la siguen.
Hoy, desde Tlaxco, Matlapa, Martina Ramírez Martínez camina con su pueblo, visita municipios, participa en encuentros y mantiene un lazo permanente con quienes la siguen en TikTok y Facebook, donde aparece como Doña Martina. No promete soluciones mágicas, pero sí compromiso.
“Yo no soy nada, pero voy a abogar por ellos”, dice. Y en esas palabras sencillas se concentra su grandeza: la de una mujer indígena que, desde la sierra y con el corazón lleno de amor por su gente, demuestra que nunca es tarde para alzar la voz y cambiar la historia.
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